UN BICHITO FUERA DE ÓRBITA
Por: Samantha Pereira
Si yo fuera un insecto probablemente me desmayaría continuamente, no es que sea presumida ni nada pero en verdad aborrezco a los insectos y es por eso que pienso en si me convirtiera en un insecto todos salieran corriendo a mas no poder y me ocultarían en el lugar más oscuro que pudiesen encontrar como paso en “la metamorfosis”.
Estoy muy segura de que si pasara por la metamorfosis de
Gregorio yo sabría quien no más es esa persona, familiar o amigos que de verdad
me aprecian porque para tal adversidad hay que ser valiente y paciente.
Aunque los insectos me dan un terrible pavor, ser uno sería
algo bonito, sería lo suficiente pequeña como para ir en una aventura en mi
casa, y si tuviera alas el insecto en el cual me convirtiera cumpliría el sueño
que toda la humanidad ha tenido “volar”, además de lo fantástico que sería
tomar unas vacaciones o ir a asustar a mis compañeros, aunque sé que en el
fondo dolería porque a nadie le gusta ser juzgado o ser echado de lado como a
Gregorio.
Sería genial ser un insecto pero a pesar de esto también
sería malo, podría tener mis aventuras de insecto por un gran y enorme patio,
como también podría pasar encerrada en mi cuarto por miedo a salir y hacer
pasara a los demás penurias, pero por una parte ganaría lo bueno debido a que
solo allí cuando pase mi metamorfosis (si pasa) encontrare a la persona que he
verdad me acepto y no se asustó de mi apariencia.

