Brasil
y un Mundial conflictivo
Por:
Samantha Pereira
Se supone que un
presidente debe cuidar de su país y de sus habitantes, pero parece que en
Brasil la presidenta no se acuerda del bienestar de su pueblo, la razón por la
que digo esto, es por el mundial. Muchos
dicen que es bueno que el mundial sea hecho en Brasil debido a la belleza y
cultura de su país, pero para otros como para mí, es malo porque gracias al
mundial la presidenta de Brasil tuvo que destruir casas de la zonas pobres del
distrito de Mangueira para poder construir establecimientos, me desagrada la
poca importancia y la poca decencia que le da su presidenta a esta gente que
probablemente están durmiendo en la calle ahora, no es justo! Pero aun así voy
a mostrar lo bueno y lo malo del Mundial.
Lo
Malo:
El desalojo en
Mangueira, es solo el más reciente escándalo de abuso, de exclusión social y
racismo cometido por el gobierno brasileño en contra de la gente más pobre de
Rio de Janeiro, quienes viven en uno de los países más desiguales del mundo,
con una tasa de esta condición del 54.7 por ciento. De acuerdo con el medio
brasileño Mídia Informal, durante el mediodía del pasado martes policías
irrumpieron de manera violenta, y con sus armas cargadas, a las casas para
sacar a sus moradores. Aquellos que intentaban resistir eran amenazados con las
armas. Entre los desalojados había mujeres embarazadas y madres con sus hijos
en los brazos.
“La exclusión social que vive Brasil es triste e insultante. Se puede
observar una población que vive junto alcantarillas, viviendas sin luz, suelo
fangoso, niñas embarazadas, bebés llorando, personas desempleadas, niños que no
pueden ir a la escuela. No hay vida aquí. No hay nada “-Francisco Chaves.
Lo
bueno:
La mandataria brasileña, Dilma Rousseff, reiteró que
el país venció los principales obstáculos y se preparó para el Mundial, en pos
del deporte y sus ciudadanos. Constituye un triunfo para todos, por lo avanzado
en la construcción de estadios, aeropuertos, vías y carreteras; Al referirse a los estadios, dijo que estos,
además de servir al fútbol, serán utilizados también en grandes espectáculos,
para fiestas populares, como centros de negocios y de recreación, rememoró que
estas obras fueron realizadas no solo para esta competencia, sino también por
la necesidad de aumentar la capacidad de dichas instalaciones y ofrecer un
mejor servicio a los brasileños.La Copa favorece asimismo el desarrollo económico y social, genera
negocios, inyecta miles de millones de reales (moneda nacional) en la economía
y crea empleos, lo cual es bueno para todos.